jueves, 6 de julio de 2017

Patria de héroes olvidados.

 Siempre lo he defendido y siempre lo defenderé. Un país es su gente, una patria son personas. Y una patria está enferma cuando se desvincula de sus ciudadanos, cuando los olvida, cuando reniega de ellos. Una patria vive a través de los corazones y la sangre de quienes nacen en ella, esa es su alma, su espíritu. Cuando en el corazón de un país no ha lugar para su gente, lo justo y consecuente es que en el corazón de su gente no haya lugar para esa patria. No se engañen, los países no son tierra, fronteras o espacios, los países son las gentes y la cultura que los representan y los países mueren cuando sus gentes reniegan de la cultura, de la historia y tradición, cuando ya no se siente de su patria porque dejan de sentirla y ser parte de ella.
Y mi país, al que quiero pese a todo, le pasa eso. Estamos olvidando nuestro pasado, nuestra cultura y nuestra tradición, bien es cierto que la renovación deber ser necesaria y continua, pero no a costa de llegue el olvido. Y está llegando, damas y caballeros. Está llegando porque España se desintegra, porque España, por culpa de los parásitos que están arriba y la disgregan y separan y apuñalan y desmembrad, está olvidándose de los Españoles y así es como muere un país. Un país es su gente y sin su gente no es nada.
Esto es culpa de todos y cada uno de nuestros políticos, porque sí, los habrá responsables y honestos, pero me temo mucho que esos casos, son la excepción. La norma general es que los que llegan arriba ponen todo su esfuerzo en delimitar una frontera entre ellos y los que están abajo, para poder mantener así su estado privilegiado. Actúan como parásitos. Un parasito es un ser que proporciona al organismo receptor una serie de sustancias químicas para que dicho organismo crea que lo necesita y así el parasito pueda alimentarse de él. Eso hacen hoy día nuestro políticos. Nos alimentan, con miedo, con rabia, con ira. Hacía conflictos, hacía la crisis hacía otros ideales que no sean los suyos. Nos separan, nos disgregan. Y así gracias a nuestro miedo se mantienen en su estrado, se alimentan de nosotros. Ya no son los empleados del pueblo, los encargados de hacer posibles nuestro deseos (trabajo, justicia, seguridad), ya no son individuos designados por el pueblo para representarles y llevar a cabo las tareas que éste le mande. Son parásitos y es evidente que lo son.
¿Se ésta enfadando, querido lector? Muy bien. Eso es lo que quiero, en todos y cada uno de mis artículos de mierda es lo que busco. Que se enfade. Porque si se enfada puede ser por dos motivos, porque yo le asquee, o porque la situación actual de su país, que es el mismo que el mío, le asquee, y quizá si logro que se enfaden los suficientes lectores consiga que entre todos nos hartemos de lo que pasa y decidamos cambiarlo a mejor. Dejemos de sentir odio hacia nosotros mismos como ellos quieren, porque saben que el odio no sirve nada más que para autodestruirnos, por eso nos instan a que lo sintamos, para que nos debilitemos y seamos fáciles de manipular y dirigir, como un rebaño inepto.
Mientras dificultan y traban cada día más a la educación, mientras nos debilitamos, mientras nos distraemos, mientras nos manipulan. Lo hacen porque la verdadera herramienta de cambio es la educación, lo saben y no quieren un cambio, el sistema tal y como está ahora les conviene, no quieren que lo cambiemos, no quieren que elijamos representantes que sí nos representen, no quieren justicia ni eficiencia, no quieren estado de bienestar no quieren leyes e instituciones pragmáticas y útiles. Quieren un pueblo debilitado e ignorante, y hacen todo lo posible para conseguirlo.
Pero lo peor es que aunque todos y cada uno de los partidos que hay arriba, gobernando y dirigiendo son culpables en mayor o menor medida, hay uno que hoy, hoy a conseguido cabrearme de verdad. Y ese se partido que se ha negado a que se haga un parque de Skate a Ignacio Echeverría. Y eso me ha hecho cabrearme de verdad. Para los que no lo sepan, y perdóneme la memoria del difunto por resumir, Ignacio Echevarria fue un muchacho que durante el atentado de Londres donde un montón de yihadistas salieron con cuchillos a apuñalar a todo el que se pusiera por delante, se enfrentó a ellos. Mientras una mujer era atacada, él reunió el valor que nadie más fue capaz de demostrar para nuestra vergüenza como especie, y se lanzó a protegerla, enfrentándose a varios de esos terroristas. Dando la oportunidad a que muchas otras victimas potenciales huyeran y buscaran refugio. Fue un héroe, no porque buscara gloria, sino porque demostró valor cuando muy pocos lo hicieron y porque antepuso el bienestar y seguridad de otros al suyo propio. No hay palabras que yo pueda decir que den el mérito que éste héroe merece. Así que no ofenderé a la memoria de alguien a quien no uve el honor de conocer resumiendo más su historia, ya saben, queridos lectores, quien fue éste muchacho.
Pues éste muchacho que en dicho acontecimiento al parecer venía de hacer skate junto a sus amigos, se le niega levantar un parque para que otros jóvenes puedan practicar el mismo deporte, un parque en su memoria, un gesto mínimo y pequeño para una persona tan grande. Se le niega. Un síntoma más de una patria que reniega de su propio corazón, de su propia alma, de su gente. Una patria que reniega y olvida a sus héroes, no merece seguir siendo patria ni escapar de la caída que ella misma está provocando.
La excusa para no levantar tal infraestructura en su memoria, es que al parecer no está demostrado que Ignacio Echevarria se enfrentara a los terroristas con un skate en mano. Porque para ésta gentuza lo importante no es que Ignacio sacrificara su vida. Lo importante no es alabar su memoria tras tan noble acto. Lo importante es que éste muchacho empuñara un objeto u otro. La gente de éste partido, me refiero a los que han participado en ésta decisión estúpida y en otras similares, no a sus votantes pus hoy día o se puede culpar a nadie por votar en un tiempo tan complicado para dar un voto, pero la gente de éste partido, le ha dado un nuevo significado al término "sin vergüenza" Jamás en mi vida pensé que presenciaría nada así. Jamás de los jamases y ahora veo lo inocente que fui por pensar que hoy día, cosas como ésta, de ésta desfachatez, podían ocurrir.
Que se pude esperar de un partido como éste, de las gentes de éste partido que toman estas decisiones, reitero. Pero, ¿Qué se puede esperar?
Estos que se opusieron a participar en un pacto antiterrorista a nivel nacional, en una época e la que a occidente un grupo e psicópatas que se escudan tras una religión, le ha declarado la guerra. Porque si no lo saben, lectores, todas y cada una de nuestras cabezas están bajo amenaza de estos tipos, de esos llamados yihadistas, por vivir como vivimos, por intentar ser libres, por no someternos a las oscuras doctrinas, normas y credos que ellos declaran auténticos, y que no son más que un insulto a su propia religión.
¿Que se puede esperar de un partido así? ¿De un partido que justifica los actos de ciertos terroristas, que se inmolan, que secuestran y matan? Que apoyan a un partido que representa a un grupo terrorista, que se codean, traban amistad con asesinos y genocidas, con tipos que han matado a personas en nombre de un corrompido y retorcido ideal, falso y manipulado, que están en la calle ahora, por la tibieza de nuestra justicia y que no han tenido la mínima honestidad de pedir perdón a sus víctimas. Un partido que justifica la violencia, la usa como bandera y la promete como herramienta de cambio. Un partido cuyo líder apoya el terror y lo ensalza como herramienta, como arma, contra los que no piensan como él ¿Qué se puede esperar?
¿Qué se puede esperar de ellos y de otros que hoy no he mencionado pero que por ahí están y pululan? ¿Qué se puede esperar de un país así? Damas y caballeros, yo amo a mí país, porque es mi país y no tengo más que uno. Por eso me resulta aberrante lo que han hecho y hacen con él, los que están arriba. Me quema y arde en el mismo corazón. Y por eso pongo todo mi empeño, en escribirles y contarles lo mejor que puedo lo que creo que falla, en cabrearles para que se enfaden y me ayuden a cambiarlo.
Estamos en un punto crítico. Debemos reaccionar y tomar una decisión. Cambiar las cosas o dejar que todo siga igual, es el momento de decidir y lo que decidamos marcará nuestro futuro y nos acompañará para siempre. Piensen, maduren bien ésta decisión y tómenla. Reflexionen porque es una decisión difícil.

Me despido, no sin antes aclarar, que aunque quiero cabrearlos, no quiero violentarlos. Es decir pretendo enfadarles para que actúen, para que rompan los hilos que les manipulan, no para salgan a la calle y movidos por el odio actúen. El odio y la violencia nunca llevan a nada. Y enfadarse no es malo, pero dejarse llevar por la ira sí. La única manera que tenemos de cambiar esto es con la palabra es nuestra única herramienta, la cultura. Por eso les escribo y les hablo y no me limito a salir a la calle a cortar cabezas. Los que hacen todo esto, confían en nuestra capacidad para actuar como animales desprovistos de razón y ahí es donde nos subestiman. Somos humanos, somos seres racionales, hemos alcanzado algunos de nuestros mayores hitos gracias a nuestra inteligencia. Y nos sobra ingenio para barrerlos y cambiar las cosas. Nos sobra experiencia y determinación, porque con un sólo gesto, y esa es su debilidad, los venceremos. Con simplemente quitarnos a venda de los ojos, habrán perdido. Nuestra fortaleza, es su mayor debilidad, nuestro criterio es su mayor temor.
Y bien, ¿Te ha gustado el artículo? Pues genial. ¿No te ha gustado? Pues déjame en los comentarios porqué, dime en que me equivoco, e ilustrame. Pero si me vienes con quejas y sin argumentos y a faltarme el respeto, te puedes ir a la puta mierda. Buenas tardes.
Post, post data. ¿Quieres saber porque tengo tan mala hostia y hago estos artículos tan cabreado? Mira mi entrada depresentación, donde explico de que va a ir mi sección. Un saludo.

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