Siempre lo he defendido y siempre lo defenderé. Un país es su
gente, una patria son personas. Y una patria está enferma cuando se
desvincula de sus ciudadanos, cuando los olvida, cuando reniega de
ellos. Una patria vive a través de los corazones y la sangre de
quienes nacen en ella, esa es su alma, su espíritu. Cuando en el
corazón de un país no ha lugar para su gente, lo justo y
consecuente es que en el corazón de su gente no haya lugar para esa
patria. No se engañen, los países no son tierra, fronteras o
espacios, los países son las gentes y la cultura que los representan
y los países mueren cuando sus gentes reniegan de la cultura, de la
historia y tradición, cuando ya no se siente de su patria porque
dejan de sentirla y ser parte de ella.
Y mi país, al que quiero pese a todo, le pasa eso. Estamos olvidando
nuestro pasado, nuestra cultura y nuestra tradición, bien es cierto
que la renovación deber ser necesaria y continua, pero no a costa de
llegue el olvido. Y está llegando, damas y caballeros. Está
llegando porque España se desintegra, porque España, por culpa de
los parásitos que están arriba y la disgregan y separan y apuñalan
y desmembrad, está olvidándose de los Españoles y así es como
muere un país. Un país es su gente y sin su gente no es nada.
Esto es culpa de todos y cada uno de nuestros políticos, porque sí,
los habrá responsables y honestos, pero me temo mucho que esos
casos, son la excepción. La norma general es que los que llegan
arriba ponen todo su esfuerzo en delimitar una frontera entre ellos y
los que están abajo, para poder mantener así su estado
privilegiado. Actúan como parásitos. Un parasito es un ser que
proporciona al organismo receptor una serie de sustancias químicas
para que dicho organismo crea que lo necesita y así el parasito
pueda alimentarse de él. Eso hacen hoy día nuestro políticos. Nos
alimentan, con miedo, con rabia, con ira. Hacía conflictos, hacía
la crisis hacía otros ideales que no sean los suyos. Nos separan,
nos disgregan. Y así gracias a nuestro miedo se mantienen en su
estrado, se alimentan de nosotros. Ya no son los empleados del
pueblo, los encargados de hacer posibles nuestro deseos (trabajo,
justicia, seguridad), ya no son individuos designados por el pueblo
para representarles y llevar a cabo las tareas que éste le mande.
Son parásitos y es evidente que lo son.
¿Se ésta enfadando, querido lector? Muy bien. Eso es lo que quiero,
en todos y cada uno de mis artículos de mierda es lo que busco. Que
se enfade. Porque si se enfada puede ser por dos motivos, porque yo
le asquee, o porque la situación actual de su país, que es el mismo
que el mío, le asquee, y quizá si logro que se enfaden los
suficientes lectores consiga que entre todos nos hartemos de lo que
pasa y decidamos cambiarlo a mejor. Dejemos de sentir odio hacia
nosotros mismos como ellos quieren, porque saben que el odio no sirve
nada más que para autodestruirnos, por eso nos instan a que lo
sintamos, para que nos debilitemos y seamos fáciles de manipular y
dirigir, como un rebaño inepto.
Mientras dificultan y traban cada día más a la educación, mientras
nos debilitamos, mientras nos distraemos, mientras nos manipulan. Lo
hacen porque la verdadera herramienta de cambio es la educación, lo
saben y no quieren un cambio, el sistema tal y como está ahora les
conviene, no quieren que lo cambiemos, no quieren que elijamos
representantes que sí nos representen, no quieren justicia ni
eficiencia, no quieren estado de bienestar no quieren leyes e
instituciones pragmáticas y útiles. Quieren un pueblo debilitado e
ignorante, y hacen todo lo posible para conseguirlo.
Pero lo peor es que aunque todos y cada uno de los partidos que hay
arriba, gobernando y dirigiendo son culpables en mayor o menor
medida, hay uno que hoy, hoy a conseguido cabrearme de verdad. Y ese
se partido que se ha negado a que se haga un parque de Skate a
Ignacio Echeverría. Y eso me ha hecho cabrearme de verdad. Para los
que no lo sepan, y perdóneme la memoria del difunto por resumir,
Ignacio Echevarria fue un muchacho que durante el atentado de Londres
donde un montón de yihadistas salieron con cuchillos a apuñalar a
todo el que se pusiera por delante, se enfrentó a ellos. Mientras
una mujer era atacada, él reunió el valor que nadie más fue capaz
de demostrar para nuestra vergüenza como especie, y se lanzó a
protegerla, enfrentándose a varios de esos terroristas. Dando la
oportunidad a que muchas otras victimas potenciales huyeran y
buscaran refugio. Fue un héroe, no porque buscara gloria, sino
porque demostró valor cuando muy pocos lo hicieron y porque antepuso
el bienestar y seguridad de otros al suyo propio. No hay palabras que
yo pueda decir que den el mérito que éste héroe merece. Así que
no ofenderé a la memoria de alguien a quien no uve el honor de
conocer resumiendo más su historia, ya saben, queridos lectores,
quien fue éste muchacho.
Pues éste muchacho que en dicho acontecimiento al parecer venía de
hacer skate junto a sus amigos, se le niega levantar un parque para
que otros jóvenes puedan practicar el mismo deporte, un parque en su
memoria, un gesto mínimo y pequeño para una persona tan grande. Se
le niega. Un síntoma más de una patria que reniega de su propio
corazón, de su propia alma, de su gente. Una patria que reniega y
olvida a sus héroes, no merece seguir siendo patria ni escapar de la
caída que ella misma está provocando.
La excusa para no levantar tal infraestructura en su memoria, es que
al parecer no está demostrado que Ignacio Echevarria se enfrentara a
los terroristas con un skate en mano. Porque para ésta gentuza lo
importante no es que Ignacio sacrificara su vida. Lo importante no es
alabar su memoria tras tan noble acto. Lo importante es que éste
muchacho empuñara un objeto u otro. La gente de éste partido, me
refiero a los que han participado en ésta decisión estúpida y en
otras similares, no a sus votantes pus hoy día o se puede culpar a
nadie por votar en un tiempo tan complicado para dar un voto, pero la
gente de éste partido, le ha dado un nuevo significado al término
"sin vergüenza" Jamás en mi vida pensé que presenciaría
nada así. Jamás de los jamases y ahora veo lo inocente que fui por
pensar que hoy día, cosas como ésta, de ésta desfachatez, podían
ocurrir.
Que se pude esperar de un partido como éste, de las gentes de éste
partido que toman estas decisiones, reitero. Pero, ¿Qué se puede
esperar?
Estos que se opusieron a participar en un pacto antiterrorista a
nivel nacional, en una época e la que a occidente un grupo e
psicópatas que se escudan tras una religión, le ha declarado la
guerra. Porque si no lo saben, lectores, todas y cada una de nuestras
cabezas están bajo amenaza de estos tipos, de esos llamados
yihadistas, por vivir como vivimos, por intentar ser libres, por no
someternos a las oscuras doctrinas, normas y credos que ellos
declaran auténticos, y que no son más que un insulto a su propia
religión.
¿Que se puede esperar de un partido así? ¿De un partido que
justifica los actos de ciertos terroristas, que se inmolan, que
secuestran y matan? Que apoyan a un partido que representa a un grupo
terrorista, que se codean, traban amistad con asesinos y genocidas,
con tipos que han matado a personas en nombre de un corrompido y
retorcido ideal, falso y manipulado, que están en la calle ahora,
por la tibieza de nuestra justicia y que no han tenido la mínima
honestidad de pedir perdón a sus víctimas. Un partido que justifica
la violencia, la usa como bandera y la promete como herramienta de
cambio. Un partido cuyo líder apoya el terror y lo ensalza como
herramienta, como arma, contra los que no piensan como él ¿Qué se
puede esperar?
¿Qué se puede esperar de ellos y de otros que hoy no he mencionado
pero que por ahí están y pululan? ¿Qué se puede esperar de un
país así? Damas y caballeros, yo amo a mí país, porque es mi país
y no tengo más que uno. Por eso me resulta aberrante lo que han
hecho y hacen con él, los que están arriba. Me quema y arde en el
mismo corazón. Y por eso pongo todo mi empeño, en escribirles y
contarles lo mejor que puedo lo que creo que falla, en cabrearles
para que se enfaden y me ayuden a cambiarlo.
Estamos en un punto crítico. Debemos reaccionar y tomar una
decisión. Cambiar las cosas o dejar que todo siga igual, es el
momento de decidir y lo que decidamos marcará nuestro futuro y nos
acompañará para siempre. Piensen, maduren bien ésta decisión y
tómenla. Reflexionen porque es una decisión difícil.
Me despido, no sin antes aclarar, que aunque quiero cabrearlos, no
quiero violentarlos. Es decir pretendo enfadarles para que actúen,
para que rompan los hilos que les manipulan, no para salgan a la
calle y movidos por el odio actúen. El odio y la violencia nunca
llevan a nada. Y enfadarse no es malo, pero dejarse llevar por la ira
sí. La única manera que tenemos de cambiar esto es con la palabra
es nuestra única herramienta, la cultura. Por eso les escribo y les
hablo y no me limito a salir a la calle a cortar cabezas. Los que
hacen todo esto, confían en nuestra capacidad para actuar como
animales desprovistos de razón y ahí es donde nos subestiman. Somos
humanos, somos seres racionales, hemos alcanzado algunos de nuestros
mayores hitos gracias a nuestra inteligencia. Y nos sobra ingenio
para barrerlos y cambiar las cosas. Nos sobra experiencia y
determinación, porque con un sólo gesto, y esa es su debilidad, los
venceremos. Con simplemente quitarnos a venda de los ojos, habrán
perdido. Nuestra fortaleza, es su mayor debilidad, nuestro criterio
es su mayor temor.
Y bien, ¿Te ha gustado el artículo? Pues genial. ¿No te ha gustado? Pues déjame en los comentarios porqué, dime en que me equivoco, e ilustrame. Pero si me vienes con quejas y sin argumentos y a faltarme el respeto, te puedes ir a la puta mierda. Buenas tardes.
Post, post data. ¿Quieres saber porque tengo tan mala hostia y hago estos artículos tan cabreado? Mira mi entrada depresentación, donde explico de que va a ir mi sección. Un saludo.